Los estimados del crecimiento económico de Cuba en 2018: ¿lecciones?

Se ha rectificado la tasa de crecimiento del PIB de Cuba en 2018 en un nuevo nivel de 2,2%, en vez del dato de 1,2% inicialmente informado en diciembre de 2018. No ha sido frecuente ese tipo de revisiones “al alza” en las que el crecimiento real es mayor que el inicialmente planificado y la diferencia ha sido muy grande. Se trata de una modificación relativamente alta del estimado de crecimiento económico que debería ser explicada adecuadamente. En ausencia de eso, pudiera ser inevitable que a algunos les parezca más respetable la Astrología que el cálculo del PIB

Incremento de salarios en Cuba: ¿Un rebote positivo en la equidad?

El reciente incremento en Cuba de los salarios en el sector presupuestado y de las pensiones pudiera producir la mejoría más notable en la equidad del país en los últimos veinte años. Sería, por amplio margen, la transformación social más importante del actual proceso de reformas, hasta el momento. Con los datos disponibles no es posible calcular para Cuba el índice de Gini ni otros indicadores de desigualdad, pero los datos divulgados permiten avanzar algunas “conjeturas informadas”

JULIO CARRANZA. Una nota sobre el debate reciente acerca de la reforma salarial y el “fantasma de la inflación”

En las últimas decisiones, que en general considero muy positivas, hay señales contradictorias y quizás mi mayor preocupación es la falta de suficiente integralidad. El aumento de salarios y la descentralización de la planificación (asumiendo que se concrete de la manera adecuada) son muy positivas, el regreso a controles esencialmente administrativos de los precios y a una política no focalizada de subsidios sería negativa, así como las repetidas y excesivas restricciones a los productores agropecuarios

LÁZARO GONZÁLEZ RODRÍGUEZ Y YAISEL R. PÉREZ ROMERO. La planificación en las empresas cubanas.

Las plantillas seguirán siendo infladas mientras que no organicemos adecuadamente el trabajo y estas surjan de los estudios y del balance entre las capacidades y la carga. Cualquier aumento de salario sin la debida organización del trabajo solamente estimulará la baja eficiencia del trabajo. Se requiere que las plantillas estén acorde con la organización del trabajo y no como es ahora en la mayoría de nuestras empresas y unidades presupuestadas que tanto la estructura como las plantillas se imponen por los directivos sin tener en cuenta la organización del trabajo