Congelando las cañerías del sistema económico en Cuba

Se ha anunciado el paso a un sistema generalizado de precios congelados en Cuba. La decisión indica dos cosas: la supremacía de mecanismos administrativos y el anclaje de la planificación en un esquema centralizado. Es el equivalente económico de un coma inducido y sus múltiples consecuencias pudieran ser significativas. La reciente alza de salarios y pensiones ha sido ensalzada como una medida audaz, pero lo que parece ser una audacia mayor es intentar promover el crecimiento económico del país con un sistema económico rígido que obstaculiza equilibrios macroeconómicos y la asignación eficiente de recursos

LÁZARO GONZÁLEZ RODRÍGUEZ, YAISEL PÉREZ ROMERO. Algunas consideraciones sobre el aumento del salario en la actividad presupuestada en Cuba

Mientras que el sistema salarial promulgado en 1980 se mantuvo estático, los precios crecieron en 30 veces y más, trayendo como consecuencia una disminución abrupta de los salarios reales. Desde 1991 se han adoptado diferentes medidas desordenadamente y sin base técnica. Ninguna de ellas dio solución al salario real, el cual puede situarse como mínimo en 1875 pesos y el medio en 4600 pesos según los niveles de precios actuales ¿Cuál es la razón por la que de pronto y en menos de un mes se pretenden reorganizar los salarios en el sector presupuestado? A los especialistas que elaboraron este programa queremos hacerles algunas preguntas

La microeconomía, la macroeconomía y los Consejos de Administración Provincial (CAP) de Cuba

Hasta el momento, son tres los Consejos de Administración Provincial (CAP) –Pinar del Río, Las Tunas y La Habana- que han decidido imponer topes de precios en la actividad del sector privado. Parece ser que la decisión presenta notables brechas en su racionalidad económica , se enfoca en medidas superficiales relativas a síntomas y no a causas, y propone mecanismos microeconómicos contraproducentes con los objetivos macroeconómicos propuestos

JUAN FERRÁN OLIVA. Plan, Mercado y dualidad monetaria

El sensacional anuncio de aumentos salariales es motivo de alegría para los beneficiados. Teóricamente el incremento será neutralizado por reducciones en el presupuesto de gastos de las empresas. Un conjunto de medidas debe descentralizar la toma de decisiones. Quizás debió condicionarse el aumento salarial a dichos resultados. ¿Habremos puesto la carreta delante de los bueyes? Lo cierto es que aquél es inminente mientras que las medidas compensatorias constituyen expectativas. El modelo que buscamos tiene raíces en la “desmerengada” economía centralmente planificada, pero el modelo soviético fue a parar a la tonga de los socialismos utópicos y no es reformable

La inversión en el agro cubano: entre el “hambre de inversiones” y el desperdicio de estas

Los datos del indicador de eficiencia de inversiones indican que el agro cubano presenta una notable falta de capacidad para convertir de manera eficiente la inversión en valor agregado y en productividad. La inversión actual en el agro representa, dada su baja eficiencia, una importante reserva productiva del país en un sector clave del modelo económico y social (alimentos) con una notable dimensión política y de seguridad nacional. La solución del severo problema de eficiencia de la inversión del agro cubano necesita una reforma con características particulares que serían distintas a las que parecerían constituir el perfil general de reforma que pudiera inferirse del catálogo de medidas que se han estado esbozando. Esas diferencias se ubicarían fundamentalmente en dos componentes: el productor que debería priorizarse sería el privado y el papel del mercado debería ser mucho más activo que el que parece asumirse hoy

Cuba: Cervezas, precios, sector privado y todo lo demás que no se dijo

Un artículo publicado recientemente en la prensa cubana sobre el precio de las cervezas nacionales deja de explicar y aborda incorrectamente una serie de aspectos cruciales para poder entender el tema. La noción de que la rigidez de precios sea parte del “curso normal” de un modelo que incluye el mercado es un craso error, que lamentablemente, se repite cada vez con más frecuencia en Cuba. El artículo mira hacia el otro lado respecto al tema crucial de la producción. De hecho, la palabra “producción” no aparece en la nota periodística. Sin embargo, este es el tipo de análisis que no tiene otra alternativa que terminar, como es usual, volviendo al punto esencial de toda discusión sobre economía: la producción

JUAN FERRÁN OLIVA. Mi modelo

En 1989 intenté medir el desarrollo económico de Cuba y utilicé 21 indicadores seleccionados en 58 naciones con el propósito de reflejar aspectos económicos, sociales y culturales. El crecimiento económico había sido extensivo y no se había logrado la eficiencia que cabría esperar. Cuba ocupaba la posición 25 dentro de la muestra de 58 Estados analizada en tal ocasión. Aplicando parámetros actualizados a 182 Estados, Cuba ocupan el lugar 76 dentro del total. Las tercas cifras nos indican que no andamos bien. La Economía no es una ciencia exacta, pero es la más puntual de las ciencias sociales. Las cifras son su guía y suelen manifestarse como tendencias. En los próximos 10 años Cuba continuará clasificando como país en despegue.