Los precios del “ordenamiento” y la conversación para la que algunos no parecen estar preparados

Se concibe el precio como una especie de quimera de la planificación centralizada: una habilidosa invención burocrática que permite controlar el intercambio de bienes y productos, y la redistribución de valor que ello implica, teniendo como fundamento una idea a priori acerca de cómo debe funcionar la economía en su conjunto. Es esa desmedida concepción normativa (lo que debería ser la economía) lo que ha “metido en problemas” a los nuevos precios del “ordenamiento”, los cuales son juzgados por los consumidores a partir de la realidad de la economía a la que se enfrentan.

JULIO CARRANZA. Las ventas en MLC y el círculo que hay que romper. El ordenamiento monetario no puede quedar aislado (ampliando criterios)

Desde el punto de vista económico no existe ninguna razón sostenible para no mantener bien abastecidas tiendas que se autofinancian, puesto que venden en MLC y a precios que dejan un margen notable de ingresos adicionales al estado para financiar otras prioridades. No garantizar el flujo permanente de abastecimientos a esas tiendas es como “comerse el capital”, las colas en esos establecimientos ni son necesarias ni se justifican.

Productividad y política económica cubana en 2021: resolver un error de secuencia

El actual paquete de medidas económicas tiene un serio problema de secuencia porque se pasó a aumentar la demanda -subiendo salarios y pensiones- sin haberse creado previamente las condiciones para incrementar la capacidad de respuesta de oferta de la economía. En momentos como el actual, en que los incrementos de precios ocupan la atención inmediata, cuando quienes toman las decisiones de política económica deberían conceder una alta prioridad al incremento -cuanto antes- de la productividad porque es la productividad, y no otra cosa, lo que esencialmente asegura el crecimiento económico no inflacionario.

La inflación actual y la que pudiera venir ¿topes de precios?

Los datos de los mercados agropecuarios indican que los topes de precios no han sido un mecanismo administrativo eficaz para evitar crecimientos de precios. Resulta paradójico entonces que siga insistiéndose en los topes de precios para controlar de presiones inflacionarias, acompañados de la terminología moralista sobre precios especulativos, abusivos, injustos, etc. La defensa del supuesto “poder” de los topes parece tener más de fe doctrinal que de análisis económico. La estabilización solamente se alcanzaría resolviendo de raíz la causa del desbalance, que es el déficit de oferta de alimentos. Mientras esa crisis no se resuelva no habrá topes de precios capaces de contener de manera efectiva la inflación. No es un pronóstico. Es lo que sugiere el análisis de los datos disponibles.

Precios y salarios del “nuevo escenario” en Cuba: pocos datos e incertidumbre.

Informar viene de informare, que en latín significa “dar forma”. La información en general, y la económica en particular, siempre es “interpretada”. Si no existe información oficial, eso también se interpreta y aparecen datos “sustitutos”, quizás erróneos, pero que actúan para “dar forma” a los mercados. Cuando no hay capacidad de respuesta de oferta en el corto plazo, como todo parece indicar que ocurre ahora, lo menos recomendable es provocar incertidumbre con una narrativa desprovista de información numérica.

Sugerencia de quince puntos para una normativa de PYMES en Cuba.

La tardanza con la legalización de las PYMES privadas ha representado un error en la secuencia de las transformaciones económicas que necesita Cuba. No debería descartarse que el llamado “ordenamiento” produjese desequilibrios macroeconómicos, especialmente de tipo inflacionario, que hicieran necesario fomentar una capacidad de respuesta rápida de oferta mediante el establecimiento de PYMES privadas, lo que a la vez podría crear condiciones favorables para otras medidas, principalmente la reforma de la empresa estatal. Anticiparse a ese eventual escenario implicaría disponer de un “plan B” para la legalización expedita de las PYMES privadas en Cuba.

Crecería casi un 780 % el precio mensual por persona de la canasta familiar normada a partir del “Día Cero”

El muy alto incremento de aproximadamente 780 % del precio mensual por persona de la canasta familiar normada reflejaría el doble proceso de incremento de precios (por el impacto de la devaluación) y de la eliminación de subsidios. La carencia de datos suficientes dificulta hacer un cálculo confiable del incremento de precios promedio estatales, pero con una deprimida producción nacional de alimentos y de restricciones para la importación de alimentos y de los medios para producirlos, un incremento de 390 % de los salarios haría una fuerte presión de demanda sobre una oferta que es poco probable que pueda responder adecuadamente. La economía es implacable con los intentos de torcer ciertas regularidades. El incremento de ingresos combinado con devaluación sustancial de la moneda nacional, con una limitada respuesta de oferta, y con amplios controles de precios suele conducir a un resultado conocido: combinación de inflación reprimida y de inflación abierta.

Un estimado aproximado de la tasa de cambio de “equilibrio” del peso cubano.

Para tratar de estimular el debate, he utilizado un método que indicaría, de manera aproximada, que en 2019 la tasa de cambio de “equilibrio” de Cuba habría sido de 29 CUP por USD. Aún con sus limitaciones, el cálculo aproximado de una tasa de “equilibrio” permitiría intentar hacer un debate que sería superior a la actual conversación que se hace desprovista de datos cuantificables y que se encuentra saturada de subjetividades. No puede descartarse de antemano que una tasa de “equilibrio” en las condiciones actuales pudiera indicar la racionalidad de una devaluación mayor de la que finalmente pudiera representar la nueva tasa de cambio oficial unificada. Por ello sería recomendable tratar de mejorar el debate sobre el tema mediante estimados numéricos más precisos y actualizados