¿Qué pudiera ocurrir si se devalúa la tasa de cambio oficial en Cuba y se mantiene la tasa de CADECA?

Supongamos que se decidiera no unificar las tasas de cambio en Cuba, pero con una devaluación del peso cubano (CUP) en la tasa oficial que se utiliza en las operaciones empresariales, a la vez que se mantiene la tasa de cambio de CADECA. aproximadamente a su nivel actual. Creo que ese escenario expresaría la noción de que un precio relativo como la tasa de cambio admite un tratamiento diferenciado en las esferas empresarial y del consumo. O sea, que la función de la tasa de cambio pudiera ser gestionada de tal manera que no funcionen los “vasos comunicantes” entre el consumo y la producción. Obviamente, esos vasos comunicantes serían los precios de los productos y servicios, y es aquí donde discrepo de los supuestos en los que se basa el escenario antes descrito

Salario, empleo, alimentación, inversión y tasa de cambio ¿Serán esas las prioridades de la próxima sesión del parlamento cubano?

Si la sesión del parlamento del día 13 se concentrase principalmente en “evaluar” y en “conocer” los temas mencionados por la prensa, pudiera estarse perdiendo una buena oportunidad para discutir y decidir la manera en que el parlamento debería comenzar a legislar, lo antes posible, para crear condiciones que favorecieran la superación de cinco grandes distorsiones que, si no se resuelven, equivaldría a aceptar la posposición del establecimiento del modelo que políticamente se ha prefigurado.

ROGELIO TORRAS. Respecto a la tasa de cambio

En las últimas semanas se han anunciado profundos cambios en la planificación cubana. Se admite un plan flexible, da la impresión de que se trasladará el nivel de decisión y la representación legal directamente a una determinada proporción de las empresas y la Constitución indica disminuir la responsabilidad de la provincia, aumentando la del nivel municipal. Los cubanos enfrentarán similares contradicciones a los chinos y los vietnamitas hace años, al no corresponderse la rigidez y burocracia del sistema de planificación centralizada con la flexibilidad y agilidad necesaria el mercado, donde los productores deben ajustarse a los clientes y no al revés.

La planificación en Cuba: ¿Por qué hacerla fácil si se puede hacer difícil?

Probablemente una “falla de origen” de las OSDE consiste en haberse adoptado la premisa de que la OSDE es una especie de equivalente socialista del holding empresarial de otros modelos económicos. El problema es que, aunque ciertamente deben existir organizaciones de tipo holding en Cuba, ello no significa necesariamente que deban funcionar –como conjunto de entidades- en calidad de escalón superior jerárquico de las empresas en el marco de la planificación. Un análisis de las OSDE debería comenzar por evaluar si los supuestos adoptados son racionales en el contexto institucional cubano.

La planificación en Cuba y las “organizaciones superiores”: ¿atascados en la verticalidad?

Es muy difícil asumir que se esté reconsiderando seriamente hoy en Cuba la verticalidad del enfoque del proceso de reforma de la planificación cuando se insiste en mantener el foco sobre la institución insignia de un enfoque de reforma vertical como es la OSDE. La pregunta obvia pudiera ser la siguiente, ¿por qué no se emplea el limitado tiempo de las sesiones de la Asamblea Nacional para discutir cómo reformar la planificación a partir de lo que se reconoce como el “eslabón esencial”, o sea la empresa estatal?

JULIO CARRANZA. Esperando las decisiones, para “no predicar en el desierto”

En lugar de que el nivel de abastecimiento y mayor eficiencia de los mercados en CUC se fueran generalizando en un mercado integrado con una moneda, son los desabastecimientos y falta de eficiencia de los mercados en CUP los que se han ido extendiendo en toda la red comercial. Es necesario avanzar para la superación de estas distorsiones dañinas, avanzar con integralidad y coherencia. Al argumento de que lo esencial es incrementar la productividad y la eficiencia la respuesta es que de eso se trata precisamente cuando expresamos la necesidad del avance integral de la reforma, sin este proceso no hay pasos seguros hacia una economía más eficiente y a una sociedad más dinámica e incentivada. Los llamados del discurso político si acompañan a las medidas necesarias son de un impacto real, efectivo, práctico, si lo hacen sin la presencia de estas son prédicas en el desierto

Empresa y planificación en Cuba: ¿continúa diciéndose la misa en latín?

¿No debería predominar a estas alturas en Cuba una narrativa de la reforma de la empresa y de la planificación que se caracterizara por una mayor “densidad” de componentes claves como pudieran ser la función del mercado en las relaciones entre las empresas estatales, la descentralización de la formación de precios, la autonomía operativa, la legalización de la empresa privada y la integración de esta a la planificación?