Sobre la crítica económica en Cuba: ¿debería ser una crítica despiadada?

Todo juicio sobre un “exceso” de crítica económica presupone un rasero de corrección política. Funciona, primero, como un mecanismo de autocensura analítica: el “incentivo” para no atreverse a abordar ciertos temas o para que cuando estos se aborden, se pueda llegar solamente hasta un punto. Funciona también como un “correctivo” pues cuando el análisis se “pasa de la raya” se desata un mecanismo para imponerle costos al supuesto ejercicio de “hipercriticismo”.

El peliagudo camino de la pragmática reforma económica laosiana: ¿lecciones para Cuba?

Las condiciones iniciales –por muy desventajosas que sean- no operan inevitablemente como un obstáculo para el desarrollo y para las reformas. La transformación de un modelo económico altamente centralizado en un modelo socialista con un alto peso de los mecanismos de mercado depende en alto grado de la flexibilidad, pragmatismo y adaptabilidad con la que se conduzca la reforma.

CHARLES ROMEO. ¿Qué pasó con la Zona Franca de Berroa?: un comentario y una pregunta.

En la Zona Franca de Berroa las mercancías de propiedad de los comerciantes extranjeros estaban físicamente en Cuba, pero no habían pasado la aduana y podían permanecer hasta un año en el país. No había que ir al extranjero a comprarlas. No está de más señalar que las mercancías existentes en una Zona Franca constituyen capital extranjero transitoriamente radicado en Cuba que nada le cuesta al país.

JUAN M. FERRAN OLIVA. Delenda est Bloqueo

El bloqueo es una medida prepotente, injusta, cruel e inmoral. Ha sido condenado 24 veces en Naciones Unidas. Cuba ha realizado estimados sobre las afectaciones económicas del asedio. La suma es astronómica. Según estimados, de no existir el bloqueo, el PIB de Cuba hubiera crecido a razón de un 10% anual a precios corrientes en los últimos años. No se divulga la metodología seguida. Quizás influyó más el criterio político que la afectación real. Dicho incremento es superior a los más elevados del mundo incluyendo a los olímpicos China y Viet Nam. Parece hiperbólico.

ROGELIO TORRAS Y JUAN M. FERRÁN. El duende monetario

El mundo monetario cubano se escinde en dos segmentos incomunicados por una muralla jurídica y por tasas de cambio antitéticas. Muchas de las propuestas para unificarlos giran alrededor de una cotización mágica de diez, quince o veinte pesos comunes (cup) por cada CUC. Esta fórmula salvadora se aplicaría simultáneamente a empresas y población. Sería la reedición del milagro de los panes y los peces. Pero en economía no existen prodigios. La equiparación de cotizaciones está llena de asechanzas. Pueden conducir a una cagástrofe, empleando una sarcástica expresión del desaparecido Héctor Zumbado.