Invitados

JOAQUIN BENAVIDES. Comentarios sobre “Las urgencias del CUC y de todo lo demás”

El Plan del 2020 debería ser el Plan de Toda la Economía Nacional, no solo de una parte de ella. Que incluya las tareas prioritarias que permitan estabilizar la economía, proteger el consumo de la población y comenzar a crecer con la participación de todos los sectores reconocidos en la Conceptualización y la Constitución. Anunciar sin más dilaciones que se va a aprobar una Ley de Pequeñas y Medianas empresas privadas, que una vez aprobada por la Asamblea Nacional pueda ponerse en ejecución a principios del 2020. Anunciar la modificación de las Leyes sobre las Cooperativas Agropecuarias y no agropecuarias. Que una Comisión presidida por la Asamblea Nacional las reelabore, convirtiéndolas realmente en Leyes de Cooperativas, sin intromisión de los Ministerios, que no son el Estado. El Estado sí debe regularlas, pero a través de la Asamblea Nacional.

JUAN FERRÁN OLIVA. Multiplicidad cambiaria

Me preocupa la complicación que se añadirá a la ya existente dualidad. Probablemente el CUC se depreciará aún más respecto al dólar. Ello repercutirá en el CUP, por supuesto. Quizás la buena noticia sea que el mercado, aunque negro, nos proporcionará una medida del valor de cambio que pueda tener la encapsulada moneda nacional. Insisto en que es necesario terminar con la falacia del CUP equivalente al dólar en el sector empresarial. Es un disfraz contable que atenta contra todo tipo de análisis. La moneda que se unifique ha de ser convertible. De otro modo continuaríamos con el CUP, que es un token sólo utilizable internamente, y la seudo divisa de andar por casa que es el CUC. Ambas encapsuladas dentro de la Isla. El mercado da sorpresas. Termino con la sensación de navegar en el mar de la fantasía. Pero, como dijera Shakespeare, la vida está hecha del mismo hilo con que se tejen los sueños.

JUAN FERRÁN OLIVA. ¡Soy inocente!, exclama la moneda

La población padece la asimetría de un mercado en el que la oferta va a la zaga de la demanda. El mal dura más de medio siglo. Erosiona la motivación del dinero y es fuente de corrupción e ineficiencia. La represión carece de fijador y no es remedio. El buen trato no se estabiliza con leyes, cursillos y buenos deseos sino con la competencia. En el comercio minorista se enfrentan precios de país opulento con ingresos de pueblo paupérrimo. Las dos tasas de cambio antitéticas se contraponen de manera casi insultante. Es un mal inevitable que obedece a la falta de productividad nacional. El mercado es el Talón de Aquiles de la cadena de mecanismos estimulantes. El desequilibrio cubano entre la oferta y la demanda es una excepción mundial. Tal anomalía no puede esperar otros 50 años para ser liquidada.

JOAQUIN BENAVIDES. Depósitos bancarios. ¿es realista la política actual del banco central?

En Cuba hay un enorme excedente de circulante monetario en la población tanto en CUC como en CUP. Es una de las grandes distorsiones que tiene la economía, que crea presiones de todo tipo y acerca de las cuales no se toman medidas aun, para resolverlas. La verdadera solución, la que permitirá poner en función del desarrollo del País, toda esa enorme reserva de dinero, que se ha acumulado en manos privadas, sin utilización productiva actualmente, será aprobar la legislación para las PYMES

JOAQUÍN BENAVIDES RODRÍGUEZ. Realidades y retos (6ta parte). Lo que ponen de manifiesto algunos indicadores de Cuba en 2018

Los problemas estructurales que muestran los datos oficiales de la ONEI en el quinquenio 2013/2019, no pueden tener en mi opinión otra calificación que extremadamente preocupantes. No avanzamos; se puede afirmar con muy poco margen de equivocación, y sin ánimo de alarmar, que estamos retrocediendo peligrosamente. El único error que no se podrá justificar ante el pueblo de Cuba y las nuevas generaciones será no haber actuado teniendo en las manos todos los instrumentos legales, conceptuales e institucionales para hacerlo. Si se considera que no es el momento de actuar y que hay que esperar más, al menos creo que los dirigentes de la economía están obligados a debatir públicamente con los que pensamos distinto

JUAN FERRÁN OLIVA. Nosotros, los de a pie

El pasado 27 de junio el presidente Diaz-Canel informó importantes cambios consistentes en unas 30 medidas. El paquete es encabezado por un incremento salarial para el sector presupuestado. Se aspira a un control con precios topados en medio de la difícil emulsión del plan y el mercado. Los pertinaces mecanismos de este último se filtran por la porosa pared burocrática lastrada, además, por la corrupción de bajo perfil. Suponiendo que se lograra la improbable contención, la nueva demanda fagocitaria los escasos productos ofertados. Los estantes estarían aún más vacíos. Se continúa desconociendo que el dinero no es más que un medio de cambio y que el verdadero estimulo es lo que puede hacerse con él; y valga la insistencia. Quizás debió condicionarse el aumento de los ingresos al resultado de las medidas que intentarán quebrar el bloqueo interno. Actualmente, la prensa se dedica a informar sobre los mecanismos que supuestamente evitarán la inflación. De las medidas para romper el bloqueo interno no se dice nada. Y ese es el pollo del arroz con pollo