Invitados

JUAN FERRÁN OLIVA. ¡Soy inocente!, exclama la moneda

La población padece la asimetría de un mercado en el que la oferta va a la zaga de la demanda. El mal dura más de medio siglo. Erosiona la motivación del dinero y es fuente de corrupción e ineficiencia. La represión carece de fijador y no es remedio. El buen trato no se estabiliza con leyes, cursillos y buenos deseos sino con la competencia. En el comercio minorista se enfrentan precios de país opulento con ingresos de pueblo paupérrimo. Las dos tasas de cambio antitéticas se contraponen de manera casi insultante. Es un mal inevitable que obedece a la falta de productividad nacional. El mercado es el Talón de Aquiles de la cadena de mecanismos estimulantes. El desequilibrio cubano entre la oferta y la demanda es una excepción mundial. Tal anomalía no puede esperar otros 50 años para ser liquidada.

JOAQUIN BENAVIDES. Depósitos bancarios. ¿es realista la política actual del banco central?

En Cuba hay un enorme excedente de circulante monetario en la población tanto en CUC como en CUP. Es una de las grandes distorsiones que tiene la economía, que crea presiones de todo tipo y acerca de las cuales no se toman medidas aun, para resolverlas. La verdadera solución, la que permitirá poner en función del desarrollo del País, toda esa enorme reserva de dinero, que se ha acumulado en manos privadas, sin utilización productiva actualmente, será aprobar la legislación para las PYMES

JOAQUÍN BENAVIDES RODRÍGUEZ. Realidades y retos (6ta parte). Lo que ponen de manifiesto algunos indicadores de Cuba en 2018

Los problemas estructurales que muestran los datos oficiales de la ONEI en el quinquenio 2013/2019, no pueden tener en mi opinión otra calificación que extremadamente preocupantes. No avanzamos; se puede afirmar con muy poco margen de equivocación, y sin ánimo de alarmar, que estamos retrocediendo peligrosamente. El único error que no se podrá justificar ante el pueblo de Cuba y las nuevas generaciones será no haber actuado teniendo en las manos todos los instrumentos legales, conceptuales e institucionales para hacerlo. Si se considera que no es el momento de actuar y que hay que esperar más, al menos creo que los dirigentes de la economía están obligados a debatir públicamente con los que pensamos distinto

JUAN FERRÁN OLIVA. Nosotros, los de a pie

El pasado 27 de junio el presidente Diaz-Canel informó importantes cambios consistentes en unas 30 medidas. El paquete es encabezado por un incremento salarial para el sector presupuestado. Se aspira a un control con precios topados en medio de la difícil emulsión del plan y el mercado. Los pertinaces mecanismos de este último se filtran por la porosa pared burocrática lastrada, además, por la corrupción de bajo perfil. Suponiendo que se lograra la improbable contención, la nueva demanda fagocitaria los escasos productos ofertados. Los estantes estarían aún más vacíos. Se continúa desconociendo que el dinero no es más que un medio de cambio y que el verdadero estimulo es lo que puede hacerse con él; y valga la insistencia. Quizás debió condicionarse el aumento de los ingresos al resultado de las medidas que intentarán quebrar el bloqueo interno. Actualmente, la prensa se dedica a informar sobre los mecanismos que supuestamente evitarán la inflación. De las medidas para romper el bloqueo interno no se dice nada. Y ese es el pollo del arroz con pollo

CARMELO MESA-LAGO. Profundizando en la manipulación de las estadísticas de empleo en Cuba

Se ha introducido un cambio drástico en el Anuario Estadístico de la ONEI sobre el empleo en Cuba a partir de 2015: el número del empleo “privado” cae mientras que el número de socios de cooperativas salta, ambos de manera notable. Esto no se limita a ese año, sino que se cambia retroactivamente desde 2015 a 2017 haciendo imposible comparar toda la serie histórica de empleo y la ONEI no ha dado explicación a esta anomalía. La distorsión hecha no va a corregir la realidad de las tendencias en el último decenio, genera un obstáculo para poder analizar al sector no estatal de la economía y reduce la credibilidad de las estadísticas