Uncategorized

Las colas cubanas en la era del COVID-19: ¿un caso de desempoderamiento ciudadano?

Una cola es más que al acceso a un consumo básico. La cola para comprar pollo importado en una tienda de recaudación de divisas (TRD), con precios incongruentes con el salario medio estatal, no expresa solamente una cuestión de grado de consumo. Es una deriva desde la existencia de individuos ciudadanos hacia el individuo consumidor, poseedor de ingresos. El segundo párrafo retirado de la nota sobre la reciente reunión del consejo de ministros -acerca de la distribución del costo del ajuste- conecta con un tema crucial: del momento actual en Cuba ¿se prioriza un enfoque comercial, de igualdad, o de equidad?, ¿Alguna combinación de ellos? Se necesita hacer políticas sociales en Cuba a partir de una reflexión desde la exclusión social que existe de manera concreta en la sociedad, más allá de los villancicos doctrinales sobre la planificación centralizada.

Éramos pocos y parió Catana: ¿una oposición de izquierda en Cuba?

Sobre las pequeñas y medianas empresas (PYMES) en Cuba se ha publicado un folletín de “política ficción” con ínfulas de “reflexión totalizadora”. Desde sus primeros argumentos, el panfleto me recordó cosas ya leídas. A quienes estuviesen interesados en antagonizar con las PYMES en Cuba, les ofrezco un consejo: pudieran ahorrarse este tipo de pasquín con el que probablemente ahora comiencen a saturarnos, y mejor pasen directamente a las “grandes ligas” leyendo a Trotsky y a la “oposición de izquierda” de 1926. Ahí van a encontrase todos los posibles argumentos actuales “en contra” de las PYMES, pero intelectualmente presentados de un modo superior y “con estilo”. Si desean informarse para antagonizar con las PYMES, háganse un favor ustedes mismos..

El establecimiento de PYMES en Cuba pudiera aumentar el Producto Interno Bruto entre 1,5 y 1,7%

Si se establecieran PYMES en Cuba pudiera agregarse entre 1,5% y 1,7% al PIB del país, una cifra nada despreciable en una situación como la actual. En una recuperación económica, lo razonable sería utilizar de manera pragmática cualquier activo que pudiera estar disponible en Cuba y el sector privado es uno de esos activos, pero su aprovechamiento exigiría la legalización del funcionamiento de pequeñas y medianas empresas (PYMES). Estas deberían convertirse en parte de la “nueva normalidad” de una Cuba post COVID-19

JULIO CARRANZA. Sobre las antinomias presentes en la actual situación de pandemia

Aunque la reforma ha sido mayoritariamente aceptada, y hasta bien “conceptualizada”, incluida en lineamientos y recogida por una nueva constitución aprobados todos esos documentos por el Partido y el Parlamento, es sistemáticamente retrasada y mutilada, atrapada en medio de una burocracia que no es capaz de moverse adelante, salir de su zona de confort y romper esa parálisis paradigmática que la afecta, cuyas evidencias se expresan hasta en el lenguaje históricamente desfasado que se utiliza para justificarla o ignorarla

Incremento de precios de la carne de carnero y de conejo en Holguín: ¿Habrá rectificación?

Discrepo de la decisión de incrementar el precio de las carnes caprina, ovina y de conejo en Holguín, en momentos en que Cuba se enfrenta a una doble crisis sanitaria y económica. Es una medida políticamente controversial, socialmente negativa y éticamente cuestionable. No se justifica que una empresa estatal intente resolver problemas de flujo de caja -quizás temporales- aumentando los precios a consumidores que experimentan una crisis económica cuyo impacto es muy negativo en el aseguramiento de la alimentación. El gobierno provincial debería rectificar y anular el incremento de precios. Una posible solución consistiría en mantener los precios de consumo al nivel anterior y solicitar al Estado que le otorgue a la empresa un crédito bancario para que pague a los productores. No hacen falta divisas, ni subsidio estatal.

JUAN FERRAN OLIVA. Venturas y desventuras azucareras

Cuando Cuba era la azucarera del mundo podía producir 7 u 8 millones de toneladas de azúcar. Actualmente debe disponer de la tercera parte de dicha capacidad. Se cuenta con medios y mucha experiencia, pero no se logran zafras decorosas. La prensa debería dedicar menos espacio a la catequesis y más a la información objetiva. Hay capacidades industriales y agrícolas. ¿Cuál es la causa de la ineficiencia? No creo que sean los experimentados hombres del azúcar. Me inclino a pensar que el punto débil es el modelo de dirección. No se me ocurre otra razón

Las estadísticas y la producción de alimentos en Cuba: ¿Un arroz “saltón”?

En una reciente reunión de los Consejos de la Administración de todas las provincias de Cuba se abordó el importante tema de la oferta de arroz. Llaman la atención dos cuestiones. En primer lugar, la discrepancia que existe entre la noción de que el Programa Arrocero “manifiesta un incremento sostenido en los últimos años” y la realidad que muestra la estadística oficial disponible. En segundo lugar, la información sobre estimados productivos que son rebatibles. Contrario a lo que se ha afirmado, el Programa Arrocero no ha tenido un “incremento sostenido en los últimos años” pues, en 2018, la producción de arroz era apenas 1,42% mayor que el nivel registrado en 2010. Por otra parte, las proyecciones acerca de la producción nacional de arroz en el mediano plazo (hasta 2023) y en el más largo plazo (hasta 2030) parecen tener bajas probabilidades de materialización

JUAN FERRÁN OLIVA. Ubre Blanca

Un día de 1982, Ubre Blanca produjo 109 litros de leche y durante los 305 días de su periodo de lactancia en el propio año rindió 80 litros diarios. Ambas proezas han sido registradas en el Libro Guinness de los récords. Lamentablemente los récords no son comestibles. En Cuba se multiplicaron los centros de investigación genética. Se incorporaron a la práctica y al léxico términos como pastoreo intensivo, ganado estabulado, inseminación artificial y otros. También se ensayaron forrajes milagrosos. La prensa divulga adelantos científicos en tal sentido y resultados extraordinarios de criadores aislados. Sin embargo, en estos momentos la leche disponible es racionada; mucha es importada en polvo. Por su parte, la carne de res es un recuerdo que sobrevive malamente en la gastronomía de altos precios. En lo tocante al consumo del hogar, como los dinosaurios, es una especie extinguida

LÁZARO GONZÁLEZ RODRÍGUEZ, YAISEL R. PÉREZ ROMERO. Algunos errores en la política laboral.

Los trabajadores no tienen una participación real en el plan técnico económico ni en el presupuesto. La productividad se ha echado a un lado: su concepto es impreciso, la forma de calcular no es la adecuada, el plan debe contener un listado de las medidas que soportan la productividad. La metodología para determinar la complejidad del trabajo no tiene nada de científica. Los incrementos de salarios a los trabajadores del sector presupuestado son totalmente erráticos. ¿De dónde salen los 30 grupos de complejidad? En la actualidad salvo excepciones muy contadas los directivos y especialistas no conocen sobre la organización del trabajo y los salarios. Si todas las organizaciones políticas y de masas eligen con las deficiencias que existen a sus dirigentes ¿Por qué no hacerlo en las organizaciones empresariales y en la actividad presupuestada en todos sus niveles? Dada la anarquía salarial que existe y la fluctuación de los trabajadores en busca de un mayor salario, es atinado realizar una reforma integral, selectiva y paulatina de todo el sistema salarial, lo cual nos demoraría, con la participación de los organismos, trabajadores y sindicatos alrededor de 1 año.

LÁZARO GONZÁLEZ RODRÍGUEZ Y YAISEL R. PÉREZ ROMERO. Los bandazos en la economía del trabajo

El incremento de los salarios del sector presupuestado cubano en 2019 ha sido precipitado y sin fundamentación técnica. El incremento salarial se hizo sobre la base de las plantillas actuales determinadas con el jefe máximo de cada entidad sin que medie un estudio de organización del trabajo. El concepto de productividad no se tiene claro, los factores que tergiversan este indicador no se consideran, el cálculo para el plan es puramente burocrático, no se enumeran las medidas técnico organizativas que sustentan el nivel de productividad a alcanzar, no se discute con los trabajadores ni la productividad ni el plan antes de elevarse a niveles superiores.