JUAN M. FERRAN OLIVA. Las ásperas cifras

La serie del PIB cubano que se muestra a continuación posiblemente es única. Recorre desde 1903 hasta la fecha, a precios constantes. Se aprecia la caída del PIB en los periodos 1928 a 1944; 1991 a 2005, y en los últimos años. Se trata, en el primer caso, de la crisis mundial iniciada en 1928, en el segundo al entorno del Periodo Especial. En ambos la economía fue afectada por fenómenos exógenos. El estancamiento actual es preocupante.

JUAN M. FERRAN OLIVA. Vivir del cuento

Los actuales ingredientes del devenir económico son la estructura exportadora pobre, la consecuente capacidad importadora limitada y la tasa de inversión insuficiente. Como contrapartida se soporta una deuda externa elevada. Esta funesta combinación pone serios frenos al desarrollo.

Salarios y concentración de riqueza en Cuba: tertulias y estadísticas

Si se quiere conocer con precisión el poder de los “nuevos ricos” y sus tendencias habría que apoyar el análisis en datos de la realidad. Quizás así, y con un poco de suerte, logremos superar el actual enfoque tertuliano que parece predominar en el debate sobre un tema tan importante como la desigualdad social en Cuba. Aunque sea para ahorrarnos las nuevas “teorías” criollas sobre la acumulación.

HUMBERTO PÉREZ. Comentario sobre las incertidumbres de una devaluación del peso cubano.

Los efectos y cambios favorables se producirían por el momento y durante un periodo solo en las relaciones económicas entre los agentes económicos empresariales que compran y venden entre si equipos y bienes intermedios y/o manejan bienes de consumo, pero como intermediarios en su tránsito comercial hacia las entidades del mercado minorista. No intervienen en ello y no deben resultar afectados por el “traspaso” ni positiva ni negativamente por el momento los agentes económicos estatales de este último mercado que venden a la población. La “señal” de la devaluación llegaría a la producción y al consumo productivo, pero, en un inicio y durante un primer periodo, no al consumo personal.

Propiedad socialista, empresa y poder en Cuba: ¿Cuáles reglas?

La decisión respecto a cuál “forma” (socialista o capitalista) gana o pierde ocurre en el plano de la realidad. Depende del contexto especifico. No puede ser predeterminada. Para que una empresa o sistema de empresas (capitalista o socialista) pueda “ganar” se necesitan esencialmente tres condiciones: cálculo económico realista, mecanismos de retroalimentación efectiva y capacidad de innovación. Como dice un amigo, todo lo demás es lírica.