“Actualizando” el modelo económico: ¿un nuevo régimen cambiario en Cuba?

Para una economía subdesarrollada, pequeña y “abierta” como la cubana, el régimen cambiario debe ser un componente central del modelo económico. Paradójicamente, el tema del régimen cambiario representa probablemente la más inexplicable “zona de silencio” de los tres principales documentos oficiales que deben guiar la reforma: la “Conceptualización”, los “Lineamientos” y el “Plan estratégico”.

JORGE GÓMEZ BARATA. Difíciles equilibrios

Como si existiera una invisible e injustificada barrera psicológica, la audacia mostrada al aplicar las reformas que modificaron la naturaleza y el perfil ateo del estado, el parlamento y el partido introdujeron la elección directa de los diputados, mientras otras se frenaron en el umbral de la economía, donde prevalece la cautela.

JORGE GÓMEZ BARATA. Un debate surrealista

Las reformas económicas en Cuba son lentas y son limitadas. Audaz seria entregar algún central azucarero a una cooperativa formada por obreros y directivos avanzados del sector, encargar una gran obra a una cooperativa de constructores, y poner algunas de las fabricas quebradas como las de conservas agrícolas y lácteos recién visitadas por el Presidente, en manos de sus trabajadores, y realizar otros muchos proyectos con apoyo, aunque sin tutela estatal

JOAQUÍN INFANTE. Sobre el reordenamiento monetario

Pueden existir muchas alternativas o variantes de esquemas o procedimientos para eliminar la pluralidad monetaria y cambiaria en nuestro país y ésta, es una de ellas. La fundamental diferencia es que se ha estructurado a tenor del conocimiento de las particularidades de la macro y microeconomía del país y bebiendo en nuestra experiencia al respecto que es muy rica, por lo cual es factible y no compleja su realización y finalmente contribuirá de forma realista a resolver múltiples problemas que nos aquejan, como el deprimido salario de los trabajadores del sector estatal y la eterna libreta de abastecimientos

Ir por lana y salir trasquilado: el manejo torpe de la estadística en el debate político en Cuba

Cualquiera que no sepa algo sobre un tema puede equivocarse cuando se refiere a ese tema. Con eso no hay problema. Eso es humano, pero mi recomendación es que debería tenerse algún sentido elemental de la responsabilidad cuando, en el marco de un debate político, intenta utilizarse un tema que no se domina para decir que otro participante “evita” la discusión o para atribuirle la producción de “cuasi fake news”.

El reordenamiento monetario en Cuba: un intermedio, ocho preguntas y las tormentas perfectas

Usualmente tiende a colocarse el acento en la valoración de los posibles efectos sociales y políticos inmediatos de una devaluación del peso, principalmente la posibilidad de una inflación y su eventual impacto negativo en la pobreza y en la desigualdad. Obviamente es una atención plenamente justificada. Sin embargo, la devaluación del peso también pudiera tener efectos sociales y políticos negativos en plazos mayores, los cuales a veces no logran ser percibidos con claridad pues se presentan superficialmente como procesos económicos que son relativamente más difíciles de comprender.

JUAN TRIANA. Ejercer la Economía sin pedir permiso

Los economistas debemos intentar ir a las causas verdaderas de los fenómenos que estudiamos y debemos ser suficientemente honestos para, si logramos descubrirlas, mostrarlas, aun cuando pueda ser costoso en el orden personal. Conformarnos con justificaciones, encriptar la realidad en códigos que satisfacen determinados intereses establecidos, no nos hace ni mejores economistas ni mejores revolucionarios