En primera persona

Nuevo decreto para las cooperativas agropecuarias en Cuba: ¿un acento mal colocado?

Cada vez resulta más llamativa la insistencia en desfigurar las cifras de la producción agropecuaria en Cuba. La primera víctima de la deformación de los datos es la calidad del análisis. El resultado parece estar a la vista: empequeñecer la contribución decisiva que hace el sector privado a la producción de alimentos nacionales abre paso a diseñar una política enfocada en las cooperativas. Sin embargo, lo que correspondería -según los datos “desideologizados” de la realidad -sería una política para el sector privado

¿Existe realmente una alternativa a la descentralización económica en Cuba?

En las condiciones actuales, enquistarse en el modelo actual -que se reconoce que no es funcional- no va a resolver el problema. Descentralización, mercado y diversidad de formas de propiedad son componentes importantes de la transformación. Si se refrena el avance en esos componentes no habrá transformación. Existe mucha evidencia que permite pensar que la cuestión hoy consiste en manejar sin mirar mucho para el retrovisor

Gestión macroeconómica anti- crisis en Cuba: dos elefantes en la habitación.

La preparación del plan de la economía para el año 2020 es legítima y debe recibir atención. Sin embargo, debe concedérsele mayor prioridad a la gestión macroeconómica de los ocho meses que restan de 2019. Lo primero es lo primero. Existen dos importantes potencialidades con las que pudiera contar el país para darle un mayor margen de maniobra a la gestión macroeconómica en 2019: poner a dieta al “elefante blanco” representado por la inversión inmobiliaria y despertar al “elefante entumecido” en el que se ha convertido al sector privado.

La estabilidad macroeconómica de Cuba en tiempos de Bolton

No queda claro cuan factible pudiera ser alcanzar un 1,5% de crecimiento en 2019, pero en todo caso considero que la prioridad sería tratar de evitar una contracción económica. Es también importante hacer una discusión más “fina” sobre lo que se considera como potencialidades internas. En el área de gestión macroeconómica sugiero explorar una potencialidad que, hasta donde conozco no parece haberse abordado de manera pública: reasignar sectorialmente una parte del monto estimado de inversión y, adicionalmente, transformar un porciento de la inversión en otros componentes de la demanda: importaciones y consumo.

¿Qué pudiera ocurrir si se devalúa la tasa de cambio oficial en Cuba y se mantiene la tasa de CADECA?

Supongamos que se decidiera no unificar las tasas de cambio en Cuba, pero con una devaluación del peso cubano (CUP) en la tasa oficial que se utiliza en las operaciones empresariales, a la vez que se mantiene la tasa de cambio de CADECA. aproximadamente a su nivel actual. Creo que ese escenario expresaría la noción de que un precio relativo como la tasa de cambio admite un tratamiento diferenciado en las esferas empresarial y del consumo. O sea, que la función de la tasa de cambio pudiera ser gestionada de tal manera que no funcionen los “vasos comunicantes” entre el consumo y la producción. Obviamente, esos vasos comunicantes serían los precios de los productos y servicios, y es aquí donde discrepo de los supuestos en los que se basa el escenario antes descrito