En primera persona

Propiedad socialista, empresa y poder en Cuba: ¿Cuáles reglas?

La decisión respecto a cuál “forma” (socialista o capitalista) gana o pierde ocurre en el plano de la realidad. Depende del contexto especifico. No puede ser predeterminada. Para que una empresa o sistema de empresas (capitalista o socialista) pueda “ganar” se necesitan esencialmente tres condiciones: cálculo económico realista, mecanismos de retroalimentación efectiva y capacidad de innovación. Como dice un amigo, todo lo demás es lírica.

Sobre la crítica económica en Cuba: ¿debería ser una crítica despiadada?

Todo juicio sobre un “exceso” de crítica económica presupone un rasero de corrección política. Funciona, primero, como un mecanismo de autocensura analítica: el “incentivo” para no atreverse a abordar ciertos temas o para que cuando estos se aborden, se pueda llegar solamente hasta un punto. Funciona también como un “correctivo” pues cuando el análisis se “pasa de la raya” se desata un mecanismo para imponerle costos al supuesto ejercicio de “hipercriticismo”.

El peliagudo camino de la pragmática reforma económica laosiana: ¿lecciones para Cuba?

Las condiciones iniciales –por muy desventajosas que sean- no operan inevitablemente como un obstáculo para el desarrollo y para las reformas. La transformación de un modelo económico altamente centralizado en un modelo socialista con un alto peso de los mecanismos de mercado depende en alto grado de la flexibilidad, pragmatismo y adaptabilidad con la que se conduzca la reforma.