En primera persona

“Actualizando” el modelo económico: ¿un nuevo régimen cambiario en Cuba?

Para una economía subdesarrollada, pequeña y “abierta” como la cubana, el régimen cambiario debe ser un componente central del modelo económico. Paradójicamente, el tema del régimen cambiario representa probablemente la más inexplicable “zona de silencio” de los tres principales documentos oficiales que deben guiar la reforma: la “Conceptualización”, los “Lineamientos” y el “Plan estratégico”.

Ir por lana y salir trasquilado: el manejo torpe de la estadística en el debate político en Cuba

Cualquiera que no sepa algo sobre un tema puede equivocarse cuando se refiere a ese tema. Con eso no hay problema. Eso es humano, pero mi recomendación es que debería tenerse algún sentido elemental de la responsabilidad cuando, en el marco de un debate político, intenta utilizarse un tema que no se domina para decir que otro participante “evita” la discusión o para atribuirle la producción de “cuasi fake news”.

El reordenamiento monetario en Cuba: un intermedio, ocho preguntas y las tormentas perfectas

Usualmente tiende a colocarse el acento en la valoración de los posibles efectos sociales y políticos inmediatos de una devaluación del peso, principalmente la posibilidad de una inflación y su eventual impacto negativo en la pobreza y en la desigualdad. Obviamente es una atención plenamente justificada. Sin embargo, la devaluación del peso también pudiera tener efectos sociales y políticos negativos en plazos mayores, los cuales a veces no logran ser percibidos con claridad pues se presentan superficialmente como procesos económicos que son relativamente más difíciles de comprender.

El reordenamiento monetario y la devaluación del peso cubano: ¿escogiendo el veneno?

Es ampliamente reconocido que la “gran ficción” del modelo económico cubano consiste en mantener como uno de los principales precios relativos de la economía nacional una tasa oficial que establece la equivalencia unitaria entre el peso cubano y el dólar estadounidense. Cualquier ordenamiento monetario lógico en Cuba debería comenzar sacando la tasa oficial del peso cubano del universo paralelo en que habita, desde hace rato, para devolverla a la realidad económica.