En primera persona

Empresa y planificación en Cuba: ¿continúa diciéndose la misa en latín?

¿No debería predominar a estas alturas en Cuba una narrativa de la reforma de la empresa y de la planificación que se caracterizara por una mayor “densidad” de componentes claves como pudieran ser la función del mercado en las relaciones entre las empresas estatales, la descentralización de la formación de precios, la autonomía operativa, la legalización de la empresa privada y la integración de esta a la planificación?

La unificación de la tasa de cambio en Cuba: ¿una urgencia “rara”?

Es probable que la unificación de las tasas de cambio en Cuba continúe presentándose como una urgencia “rara” mientras no logre avanzarse en aquello que parece ser una urgencia precursora: ¿qué tipo de sistema de planificación descentralizado puede ofrecer las condiciones que favorezcan el funcionamiento de una tasa de cambio única en Cuba en un contexto de devaluación del peso cubano?

La devaluación del peso y la fase del ciclo de políticas públicas en Cuba: Cinco preguntas para los economistas, sociólogos, politólogos y para todo aquel que desee aportar al debate

En el ciclo de políticas públicas relativas a la devaluación, hacia principios de 2014 había logrado avanzarse hasta la fase de “decisión”. Se había seleccionado un curso de acción y se había transformado en normas, pero el proceso se detuvo. Pudiera ser –pero eso no lo sabemos con certeza- que se hubiera llegado de nuevo a una fase de decisión sui generis, muy distinta a la de 2014, pues esta vez la decisión pudiera ser adoptar un curso de “no acción”. ¿Qué datos y análisis necesitaría el gobierno que le dieran los especialistas para poder tomar una decisión para actuar?

La devaluación del peso cubano: entre la “fatiga de metales” y la escasez de propuestas políticamente convincentes

Pocas cosas entrañan un riesgo de desasosiego social y de inquietud política como lo hace una devaluación. La probabilidad de una combinación de contracción del producto y de la inflación, algo bastante común durante las devaluaciones, justifica las interpretaciones políticas que perciben la devaluación más como una pesadilla que como un instrumento de gestión. Ningún dirigente político cubano actual va a aceptar un programa de devaluación que identifique costos muy altos en cuanto a desempleo, cierre de empresas y alzas de precios, ni tampoco aceptaría un programa de devaluación con muchas incertidumbres.

Cuba: la aduana, el mercado y el “pensamiento mágico”

Si a lo que se aspira es a establecer mecanismos que contribuyan al bienestar mediante la satisfacción de necesidades, ¿por qué no se aplican políticas económicas que favorezcan la reducción de las brechas entre oferta y demanda en una amplia gama de productos básicos, de la manera más expedita posible y al menor costo para el consumidor? ¿Resulta tan difícil apreciar que las importaciones privadas de mercancías “no comerciales” son un factor positivo para cerrar brechas entre oferta y demanda que, en muchos casos, los mercados formales hoy no pueden resolver?

Cuba: la lisura del plan centralizado y la aspereza de sus supuestos.

¿Cuáles serían las principales “reglas del juego” (la institucionalidad) de una planificación descentralizada? Es algo que se relacionaría más con la gestión de mercados, precios y poder institucional que con un reacomodo de la verticalidad administrativa de las entidades de la planificación actual. Se trata de dos planos diferentes de análisis y de posibles soluciones. ¿Es acaso más importante que establecer las bases de esa nueva institucionalidad aquella otra discusión, a la que se le dan vueltas y más vueltas, acerca de las organizaciones superiores de dirección empresarial (OSDE), las empresas y las unidades empresariales de base (UEB)?

De nuevo sobre los encadenamientos productivos en Cuba: ¿construiremos los índices necesarios?

Cuando hablo de una probable caída del turismo como “ídolo” no me refiero a su dinámica individual. Un sector líder siempre lo es relación con otros sectores. El término de sector líder es un término bastante preciso, aunque a veces se utiliza de manera nebulosa. Existen datos para considerar que el turismo funcionó como un sector líder en el pasado reciente. Por ejemplo, en la década del 90. Sin embargo, existen elementos que pudieran apoyar la noción de que el turismo habría perdido posteriormente su capacidad para favorecer encadenamientos, y que esa pudiera ser la situación actual. Es algo que debería ser estudiado mediante un análisis de encadenamientos. Se necesita calcular con precisión aceptable los índices de encadenamientos del turismo. Con esos datos pudiera hacerse un debate fructífero. En ausencia de ellos solamente es posible tener una conversación general sobre el tema.