JUAN FERRÁN OLIVA. Luz al final del túnel

Los casos dificultosos y con razón envidiados, inícianlos los osados y acábanlos los dichosos. Calderón (1)

Texto tomado de “Sine Die”, una serie de artículos publicados por el Dr. Juan M. Ferrán Oliva, distribuida mediante correo electrónico. Número 44, Publicado el 9 de julio de 2019.

El 27 de junio pasado el presidente Diaz-Canel divulgó la noticia de importantes cambios. Mencionó unas 30 medidas que pudieran lanzar una nueva era en la búsqueda del socialismo a la cubana. Entre ellas tienen especial resonancia popular los incrementos salariales al sector presupuestado. Es una grata noticia para casi 1.5 millones de trabajadores y, en menor grado para los jubilados. El efecto más notable será frenar el éxodo de personal a otras esferas. La Educación será la más beneficiada en tal sentido (2).

Las sesiones extraordinarias presentada por la Mesa Redonda de la TV  los días 2 y 3 de julio fueron esclarecedoras. El programa contó con la intervención del propio presidente y de 3 ministros.

El incremento salarial ascenderá a 7.050 millones de pesos, según informó  Margarita González,  Ministra de Trabajo. El salario medio mensual pasará a   1.067 pesos que representan 1.6 veces el actual. Maisi Bolaños, Ministra de Finanzas y Precios, argumentó que el aumento será neutralizado con la reducción de los presupuestos otorgados. En cuanto a los precios indicó regulaciones y control. Se habla de un observatorio de regusto administrativo.

Los incrementos también favorecerán a 1.150.000 pensionados que reciban menos de 500 pesos mensuales. Podrán consumir adicionalmente, si la encuentran, algo más de una cerveza mensual. En los tiempos duros los jubilados actuales posibilitaron con su esfuerzo muchas de las ventajas que hoy parecen caídas del cielo. Su esfuerzo permitió la afirmación de la identidad nacional, la independencia respecto al coloso del Norte y la educación y la salud como iconos. Pero ya no producen y sólo alcanzarán migajas en el festín. En contraste quienes trabajan pueden alcanzar ingresos de hasta 4 dígitos. La economía no da para más.

Los medios de difusión ponen música de fondo al conjunto de medidas. La carga política es insoportable y a veces chovinista; apenas queda espacio para lo noticioso. Catequizan y sugieren que vivimos en el mejor de los mundos posible. Por suerte TV Sur de Venezuela complementa las noticias que los medios cubanos omiten.

El incremento salarial es sólo una de las medidas del paquete. Alejandro Gil, Ministro de Economía y buen comunicador, destacó que los cambios previstos pudieran marcar un punto de inflexión en la marcha de la economía. Tienden a la descentralización. Ofrecen a las empresas facultades vinculadas al manejo de las divisas, la distribución de ganancias, la gestión de stocks y la flexibilización operativa. Tienden también a integrar el encadenamiento productivo y a fortalecer el balance externo. En general van encaminadas a que la dirección administrativa sea sustituida por mecanismos financieros. De cuajar romperían el llamado bloqueo interno. Amén.

Los nuevos salarios serán aplicados en agosto. Hubiera sido lógico esperar el efecto de las medidas que requieren implementación. La antelación obedece, probablemente, a razones políticas pues promueven la exultación de millones de beneficiados. Es de suponer que todo haya sido aprobado por el ente superior del Partido tras una valoración realística (3).

Durante decenios la Isla permaneció aislada mediante un tegumento político semipermeable. La apertura inducida por el Periodo Especial resquebrajó la membrana y obligó a modificaciones pero se mantuvo el desfase entre demanda y oferta. Los parientes visitantes, junto a su foto con el auto del año, cargaban baratijas y despertaron ansias consumistas en personas acostumbradas a la frugalidad. Regresó la pasión por la moda y por la pacotilla. Pero no todo eran fruslerías y en el catálogo de nuevos deseos figuraban artículos verdaderamente necesarios que no asomaban al mercado desde mucho tiempo atrás. Los más jóvenes ni siquiera los habían conocido. El desfase había provocado  niveles de precios intactos. Ello, unido al menosprecio por los costos y a la ineficiencia económica general, impidió la inflación. El choque con el mundo exterior ha sido desgarrador para los compradores cubanos.

El aumento salarial aprobado incrementará la demanda en una economía que desde hace más de medio siglo soporta el mencionado retraso crónico de la oferta. Los vendedores imponen las reglas del juego y el cliente nunca tiene la razón. En buena medida es la causa al de la generalizada ineficiencia. El verdadero estimulo no es el dinero sino lo que puede hacerse con él.

Actualmente seintenta emulsionar al plan con el mercado. El sector productivo perteneciente al Estado representa más de las 2/3 del total y es influido, directa o indirectamente, por mecanismos mercantiles. Muchos de los precios se calculan multiplicando por 25 lo tarifado en CUC, que a su vez es producto de duplicar o más el costo de adquisición. Impera la especulación, la corrupción de bajo perfil y el comercio subterráneo. En tan amplio submundo se elevarán los precios ante el aumento de la demanda. Será como llover sobre mojado pues ya la inflación se padece calladamente hace años. Y no cesa.  La solución raigal es el aumento de la oferta.  Frenarla de manera voluntarista es como poner cinturón de castidad a una ninfómana.

Un aquelarre de precios gravita en el ambiente. Cuando se solucione la ficción contable que iguala el peso al dólar en la producción empresarial, se inducirá más inflación.  Es una medida indispensable sin la cual no tienen validez los análisis de gestión y de factibilidad y ha de llegar en  momento cercano.

Se habla de nuevas líneas de oferta. Los salarios cubanos son de país paupérrimo y se enfrentan a precios de Estado opulento. Si los compradores jerarquizan los alimentos, como hasta ahora, probablemente ese será el destino de la mayoría de los incrementos.

Del balance externo dependen las importaciones. Ha de priorizarse el pago de la deuda, la adquisición de petróleo y la alimentación, como se viene haciendo. Habría que añadir en cuarta prelación a la adquisición de mercancías dirigidas a la oferta minorista. Una parte de ella está ya incluida en la alimentación.

Durante años la oferta ha sido la cenicienta del intercambio mercantil. Es hora de cambiarla y de que actúe como motor de la eficiencia. Valga repetir, a riesgo de ser cargante,  que el estimulo no es el dinero, sino lo que pueda hacerse con él.

Los incrementos despiertan entusiasmo, sobre todo en los beneficiados. Hay también dudas. Comoquiera, el paquete de medidas en camino permite vislumbrar una luz al final del túnel. Pero parpadea amenazada por la orgia de los precios.

Notas

1  Pedro Calderón de la Barca (1600-1681)

  2 Actualmente hay 4.5 millones de trabajadores de los que 1.4 millones pertenecen al sector privado y cooperativo. En las empresas propiedad del Estado laboran 1.6 millones, un poco mas que los del aparato puramente estatal.

 3  Según el Artículo 5 de la Constitución, es la fuerza política dirigente. En consecuencia se halla por encima de la propia Carta Magna.

Sobre el autor

Juan M. Ferrán Oliva. Economista. Premio Casa de las Américas 2015 por su ensayo histórico-social Cuba año 2025.  Investigador Titular y Profesor Titular Adjunto de la Facultad de Economía de la Universidad de La Habana.

Categories: Invitados

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out /  Change )

Google photo

You are commenting using your Google account. Log Out /  Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out /  Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out /  Change )

Connecting to %s